Cuando vivíamos en Londres a menudo acostumbrábamos a elaborar esta receta . Esta hecha siguiendo la receta tradicional británica aunque en algunas zonas, por ejemplo en Escocia, hay versiones distintas donde se añaden pasas y otros frutos. La versión que os traemos aunque parece laboriosa no lo es en absoluto y el único problema que tiene es que se termina.
Servida templada con helado de vainilla o chocolate es un auténtico placer.
Esperamos que os guste y que os animéis a probarla. Ya que estamos internacionales aprovechamos esta entrada para dedicarsela a mis padres que han estado de viaje por Europa y nos han traido una riquisima Tarta Sacher Original que nos encntó así como unos regalitos maravillosos.
INGREDIENTES
Para la masa
200GR DE HARINA
50 GR DE MANTEQUILLA
70 GR DE AGUA
PIZCA DE SAL
1 CDITA DE AZUCAR MORENO
Para el relleno
MANZANAS GRANDES VARIADAS, PELADAS, DESCORAZONADAS Y TROCEADAS ( DE 0,5 CM DE GROSOR APROX).
2 CDAS DE AZUCAR MORENO
4 CDAS DE EDULCORANTE LIQUIDO O SU EQUIVALENTE EN AZUCAR BLANCA.
1CDA DE ZUMO LIMON RECIEN EXPRIMIDO
1CDITA DE CANELA MOLIDA
1 CLAVO DE OLOR
¼ CDITA DE NUEZ MOSCADA MOLIDA
¼ CDITA SAL
1 CDA MANTEQUILLA
1 Y ½ CDA DE HARINA DE MAIZ TIPO MAICENA
2 CDAS DE GALLETAS TIPO DIGESTIVE O SIMILAR TRITURADAS MUY FINAS.
ELABORACION
Preparamos la masa, Para realizarla ponemos los ingredientes por orden de aparición en la lista anterior y amasamos muy poco. Ponemos la mezcla, que queda incluso algo granulosa o suelta en un film transparente y damos forma de bola. Metemos al frigo y dejamos reposar 15 o 20 minutillos. Nosotros la dejamos reposar mientras preparamos el relleno.
Lavamos, pelamos, descorazonamos y troceamos las manzanas, mejor si son variadas, por ejemplo del tipo Granni Smith, Pink lady, Golden delicious y Fuji por ejemplo.
A continuación, las colocamos en un cuenco grande junto con los azúcares, el zumo de limón, la canela molida, la nuez moscada molida, la maizena y la sal.
Mezclamos bien con las manos y dejamos asentarse durante al menos 30-40 minutos.
Precalentamos a 220º
Retiramos la masa del frigorífico, extendemos con el rodillo y colocamos el molde ya preparado con la base de masa sobre la bandeja del horno.
Sobre el fondo de nuestra tarta esparcimos, en primer lugar, las galletas (tipo Digestive) finamente trituradas, esto servirá para que los jugos de la tarta se absorban y la masa no quede blanduzca.
Vertemos ahora el relleno y los jugos con ayuda de una espátula.
Repartimos uniformemente por todo el molde y dejamos caer los pedazos de mantequilla fría por encima y un poquito de azúcar moreno.
Colocamos ya la parte superior de la masa sobre la base con el relleno y sellamos bien. Con ayuda de los dedos unimos ambas partes asegurándonos de que se quedan bien selladas.
Con ayuda de un pincel de silicona, pintamos la parte superior con leche y, con un cuchillo afilado, hacemos 5 o 6 ranuras de unos 4-5 cm en la parte superior que servirán como ventilación para que salga el vapor sin problema.
Introducimos la bandeja con nuestra tarta en la parte inferior del horno durante unos 15 minutos y, pasado este tiempo, reducimos la temperatura a 200ºC. Seguimos horneando unos 50 más o hasta que la parte superior haya adquirido un tono bien dorado y los jugos borboteen a través de las ranuras de ventilación. Después de 40 minutos en el horno nuestra tarta puede adquirir un tono “demasiado dorado”, podemos entonces cubrirla con papel de aluminio hasta el final de la cocción, (simplemente lo dejaremos caer y ha de quedar holgado).
Cuando esté lista, retiramos la tarta del horno y la dejamos enfriar.